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COCINA Y OTRAS CURIOSIDADES

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viernes, 31 de mayo de 2013

Rape alangostado

La receta, que os propongo hoy, es clásica. Se trata de transformar el rape , también llamado pixín (Asturias) o peixe sapo (Galicia), en una "langosta". Esto se consigue adobando esa cola de pescado la noche anterior con aceite y pimentón.
Como podéis observar, una vez más os presento una receta fácil que se toma fría, lo que conlleva no tener que hacerla en el momento justo de comer.
Especial para personas que tengan poco tiempo y que deseen comer sano
 ( ya sé,  la salsa tártara, aporta muchas calorías, pero... cada uno debe saber moderarse y disminuir la cantidad). 

Un buen lema es comer de todo pero en pequeñas cantidades.












Lo que necesitamos (esta cantidad puede ser para cuatro personas)

Para preparar el rape 1 kg o algo más de cola de rape
Limpiar la cola de rape, quitándo la espina, dividirla en dos  y adobar con aceite de oliva y pimentón de buena calidad, atarla en círculos con hilo de cocinar (bramante), apretando para que al quitarlo después de la cocción, simule la cola de la langosta . Dejarla toda la noche en la nevera.
Cocer en agua con un poco de sal, aproximadamente media hora. Comprobar  pinchando con un tenedor, que está cocida, pero no deshecha.
Dejarla enfriar y retirar el bramante; veréis que quedan una líneas más blanquecinas. Bien, nuestro truco está conseguido.


Para preparar los vegetales

1 berenjena
1 pimiento
Tanto la berenjena como el pimiento, después de lavados los colocamos en una bandeja de horno, en posición  de gratinar y a 250º C. Dejamos que se tueste un poco su piel para que se suelte. Nos interesa  que disminuya  lo menos posible el agua de su carne interior, para que queden más jugosas.
Cuidaremos de dar vueltas a estas verduras. Este proceso nos puede llevar una media hora. Finalizado el asado en horno, sacamos y cubrimos con papel de aluminio, otros veinte minutos, más o menos.  Esto hará que se suelte la piel más fácilmente. Así sacaremos las pieles de ambas verduras sin problemas.
A continuación, troceamos y añadimos sal, aceite y vinagre.
Reservamos. ( Es posible que sobre verdura, pero puede utilizarse para otros platos o comerla sola, que está buenísima).

Para hacer la salsa tártara

Primeramente, os voy a explicar cómo hago la mayonesa, pues siempre intento que todo sea casero.

Mayonesa

Necesitamos: un huevo, aceite, sal y limón. Estos ingredientes los ponemos en un baso de batir e introducimos la batidora sin mover, accionamos su botón y cuando observamos que comienza a espesar realizamos movimientos ascendentes y descendentes con la batidora. Cuando está bien espesa, añadimos el zumo de medio limón  (puede ser vinagre) y ya está lista.



  • mayonesa, que acabamos de hacer
  • tres pepinillos en vinagre muy troceados, sobre tabla
  • un huevo cocido, igualmente troceado, que no se distinga el trozo

Estos tres ingredientes bien mezclados, dan la salsa tártara

Finalmente, troceamos el pescado y acompañamos con las verduras y algo de salsa tártara. Mantener en frigorífico. Se sirve frío.

¡Espero que os guste! ¡Buen fin de semana!





sábado, 25 de mayo de 2013

Bacalao con naranja

En un viaje por Andalucía, exactamente a Córdoba, en un mes caluroso de verano, nos presentaron un plato similar a este. En principio nos pareció extraño mezclar el bacalao con una fruta, pero debido a mi curiosidad ¡cómo no iba a probarlo!
La experiencia fue tan buena que intentando recordarlo he elaborado este otro plato, que nos ha encantado.
Además, permite hacerlo con antelación, guardarlo en nevera y comerlo fresquito a otra hora, con lo que pasa a ser un plato práctico y refrescante. 











Lo que necesitamos (para una ración)


  • 1 tajada de bacalao grueso, previamente desalado y hervido al vapor (o en agua hirviendo) unos minutos hasta que sus láminas comienzan a separarse.
  • 1 patata  mediana, cocida cortada en lonchas
  • 1 cebolleta fresca cortada en redondeles 
  • unas láminas de naranja, cortadas muy finas
  • zumo de naranja
  • ralladura de piel de naranja
  • aceite de oliva


Montamos en capas


  1. Capa de patata cocida, a ser posible dándole una bonita forma.
  2. Capa de láminas de bacalao. 
  3. Capa de cebolleta en redondeles.
  4. Capa de láminas de naranja dulce. 
  5. Capa de cebolleta.
  6. Por último, regamos con una vinagreta hecha con aceite de oliva, zumo de naranja y ralladura de naranja.

Otras consideraciones

No he añadido sal a la patata, puesto que el bacalao suele conservar un punto de sal y no quiero que quede salado.
Añadirle cebolla morada, en lugar de cebolleta, para obtener unos colores más atractivos y otro sabor.
Mantener fresco en frigorífico hasta la hora de servir.
Con respecto al bacalao, veis que señalo dos maneras de hervirlo; o al vapor o escaldado.  Al vapor conserva más su sabor. Elegid la que más os guste. 

martes, 21 de mayo de 2013

Corona de arroz, bacalao y alcachofas.

El plato que os presento hoy, también es nuevo para mí, pero lo repetiré en cuanto pueda . Tenía algunos restos de estos ingredientes,  fui combinándolos y salió este plato riquísimo. 





Lo que necesitamos (la cantidad propuesta puede ser para tres raciones)


  • una taza de té de arroz Basmati 
  •  una tajada gruesa de bacalao
  •  medio bote de alcachofas de 400 gramos
  •  un bote pequeño de pimientos 
  • aceite
  • ajo
  • guindilla
  • vinagre
  • sal


Forma de hacerlo

Bacalao desalado  (recordemos que las tajadas gruesas, necesitan 4 días cambiándoles el agua dos veces al día). Escaldado (introducido ) en agua hirviendo, unos 5 minutos, hasta que podamos apreciar la separación de sus láminas. Pasarlo posteriormente por la sartén con un poquito de aceite, 2 minutos, uno por cada lado; incrementa su sabor.

Arroz Basmati, de grano largo y aromático. Hervir  en agua abundante unos 10 minutos, escurrir  y reservar.

Alcachofas de bote. Escurrir su líquido, lavar y secar con papel de cocina. Rebozar en harina, después en huevo y freír en aceite de oliva hasta que queden doradas.

Pimientos aderezados. Cubrir de aceite el fondo de una sartén, añadir un diente de ajo picado, una guindilla, sal, el líquido de los pimientos y una cucharada de vinagre. Echar los pimientos troceados y dejar hacer  unos 10 minutos. Sacar solo los pimientos y reservar.

En el aceite frito de pimientos, después de sacados estos , añadir los restos de las pieles del bacalao, revolver, y dejar hacerse unos 10 minutos. Pasar con una batidora. (Queda una crema gris de mucho sabor).

Finalmente, colocamos en un plato, una corona de arroz y le echamos un poco de aceite de oliva por encima, colocamos el bacalao en láminas y también lo regamos con aceite de oliva.

Alrededor colocamos las alcachofas fritas.

En el interior colocamos el bacalao que no tenga láminas grandes, los pimientos y la salsa gris.

Ya solo queda comerlo. Espero que os guste. 

lunes, 20 de mayo de 2013

Pizza

El placer de elaborar una masa en casa, reciente, con los ingredientes que te apetecen, no tiene precio. Por otra parte,  el olor tan especial de la levadura fresca y después el olor a pan... hacen que esta pizza esté riquísima. 
Una vez más, aportando una receta con masa,  hecha con levadura fresca, participando en el "reto culinario" propuesto por Patypeando




Lo que necesitamos (para una pizza del tamaño de un plato plano, para dos o tres personas)
Estas cantidades son aproximadas.

  • 100 gramos de harina de fuerza
  • 60 gramos de agua templada
  • un poco de sal
  • 12 gramos de levadura fresca de panadería
Forma de hacerla

Mezclar el agua templada con la levadura desmenuzada y la sal. Remover bien hasta integrar estos tres elementos. Añadir unas dos cucharadas de harina hasta formar una masa homogénea, en realidad una bola de masa (yo tuve que añadir los 100 g de harina, pues no me formaba bola). Dejamos reposar 10 ó 15 minutos, en lugar templado. 
Posteriormente, añadimos el resto de la harina haciendo una bola. Hay que amasar con energía, hasta que quede una masa suave, que cuando se estire no rompa.
Dejar reposar la masa en forma de bola unas dos horas, tapada y calentita; con la finalidad que la levadura trabaje y levante la masa; de esta forma quedará esponjosa.
Pasado el tiempo de reposo, se estira la masa, dejándola fina. Ayudarse del rollo de amasar para pasarla a la fuente de horno.

Montamos
Después, colocamos sobre ella, salsa de tomate,  aceitunas negras, un poco de beicon, alcachofas de bote (lavadas y escurridas), el queso mozzarella  u otro que funda bien en el horno y algo de orégano.

Horneamos
Precalentamos el horno, con fuego por arriba y por abajo a 250ºC, con la bandeja en posición media y,  con 15 minutos, más o menos está lista.

Otras consideraciones

Con respecto  a los ingredientes que colocamos sobre la masa, pueden ser tan variados como se nos ocurra; lo que no puede faltar es la salsa de tomate y el queso  rallado. 



viernes, 17 de mayo de 2013

Salsa de tomate casera


Cada verano, cuando el sol ha madurado los tomates y están bien rojos, nos dedicamos, pues tengo ayuda para este trabajo, a comprar en mercados locales varias cajas de tomates, para luego hacer una salsa riquísima que comeremos a lo largo de todo el año. Este año, ya no nos quedan reservas de tomate, por lo que estamos impacientes por volver a hacerlos.

La ciudad donde los compro es, preferiblemente,  León,  debido a que los tomates son más dulces por la mayor exposición al sol. 

Otro valor añadido a esta salsa es que está hecha con fuego de leña y lentamente.

De todas formas, con una buena materia prima, podréis conseguir una salsa así de buena.

De lo que se trata es de consumir productos de temporada ya que su sabor será mucho más auténtico.  ¿No pensáis muchas veces, esto no sabe a nada? 



Lo que necesitamos (mucha paciencia)

Con esta cantidad podremos embotar más o menos 3 botes de 300 gramos.

  • 2 kg de tomates
  • 1 cebolla grande
  • 3 dientes de ajo grandes
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • sal
  • aceite
  • botes de cristal, limpios


Forma de hacerlo


  1. Poner a hervir  agua en una cazuela y escaldar los tomates unos segundos, de poco en poco, para quitarles la piel.
  2. Cuando se sacan del agua hirviendo ponerlos rápidamente en  agua fría un momento y se podrá quitar la piel mejor.
  3. Trocearlos, en pedazos medianos.
  4. En otra cazuela cubrimos el fondo de aceite de oliva, pochamos la cebolla, que habremos picado previamente, añadimos el tomate, la sal y el perejil.
  5. Dejamos hacerse la salsa unas dos  horas, a fuego mediano o bajo, revolviendo de vez en cuando pues tiende a  pegarse al fondo de la cazuela.(No puedo ser exacta en el tiempo pues la clave está en que se evapore su agua hasta que quede una consistencia cremosa). Durante este proceso, se debe revolver la salsa y aplastar con un tenedor los trozos par ir consiguiendo la salsa de tomate más fina. Podría ser con batidora, pero yo no la utilizo, prefiero que quede un poco más entera.
  6. Dejar reposar hasta que enfríe.
  7. Esterilizar los botes de cristal. Para ello, ponemos una cazuela grande llena de agua y colocamos en ella, aún fría, los botes abiertos y sus tapas. Los hervimos 10 ó 15 minutos, los sacamos con cuidado y los colocamos boca arriba para ser rellenados.
  8. Repartimos  la salsa de tomate en los botes, dejando un espacio de un dedo ( si dejamos poco espacio al volver a esterilizar se derrama el aceite en el agua y engrasa todos los botes)  para sellar con un poco de aceite de oliva su boca, tapando totalmente la salsa. Cerramos, apretando muy bien. El sellado con aceite ayuda a conservar. 
  9. Hervir 30 minutos cubiertos hasta sus 3/4 partes de agua para formar la conserva.
  10. Dejar enfriar.





Otras consideraciones 

Os he puesto la cantidad de 2 kg de tomates a modo de ejemplo, pero yo hago, por lo menos 20 ó 30 kg y ya veis que no me llegan al siguiente verano.

Espero que os sirva mi forma de conservar los tomates. Lo disfrutaréis tanto como yo. Merece la pena hacerlos, sin duda alguna.

Quería mostraros también  la imagen de una clase de tomate que me parece especialmente bueno, debido a que es muy carnoso, sin semillas, de gran tamaño, dulce y de carne muy suave. Yo, siempre que lo encuentro en un mercado procuro comprarlo.






miércoles, 15 de mayo de 2013

Tortilla de vino tinto

Este es un plato dulce que forma parte de mi  recuerdo.  Es similar, en textura,  a una torrija, pero con sabor a vino.  Un pequeño postre borracho para dos o tres personas.






Lo que necesitamos 
  • 3 huevos
  • 1 vaso de vino tinto o algo más. (Podría ser de uva Mencía, de la que se obtiene  un vino tinto, afrutado, de color granate; dando a este postre un sabor y color único)
  • 1 taza  de desayuno de miga de pan
  • aceite de oliva


Forma de hacerlo

Hervir el vino con el azúcar y la canela, para que coja los sabores. Reservar.
Desmigar el pan y remojarlo en el huevo batido, hasta que quede jugoso.
En una sartén cuajar la tortilla por ambos lados con un poco de aceite de oliva. 
Posteriormente,  añadir el vino dulce y dejar que lo absorba todo.  
Ha de quedar muy jugosa y tierna.

Otras consideraciones
Como veis, es superfácil.
Os recomiendo, una vez echado el vino, dar la vuelta a la tortilla para que coja color intenso por ambos lados.
Si el interior, consideráis que no queda suficientemente jugoso, probad a añadirle  algo de leche con los huevos batidos.








lunes, 13 de mayo de 2013

Strudel de acelga y espárrago

"Strudel" es una palabra alemana que significa remolino. El más conocido es el strudel de manzana, pero también se puede hacer con verduras, resultado una preparación exquisita, para días especiales.





Lo que necesitamos (esta cantidad puede servir para 6 personas)

Para la masa

  • 150 g de harina
  • 1 cucharada de aceite
  • 60 cl de agua templada
  • sal
  • un huevo
Forma de hacerla

Mezclar en un bol  la harina tamizada, el agua templada,el aceite, el huevo, la sal, revolver hasta integrar los ingredientes. 
Trabajar estos ingredientes, a mano o máquina, hasta conseguir una masa consistente.
Para trabajar la masa, igual que el strudel de manzana hay que amasar enérgicamente y golpear hasta 100 veces la masa. Dejar reposar una media hora y después estirar sobre un paño de algodón limpio, hasta que la masa esté transparente; se han de ver las letras de un papel bajo la masa.


Para el relleno

  • un manojo de acelgas, separando la penca, solamente la parte verde
  • 10 espárragos verdes gruesos y tiernos; eliminando sus partes duras
  • pimiento morrón
  • harina
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • beicon ( 6 lonchas, sin piel)
  • pan rallado ( dos cucharadas)
Cocer previamente las verduras, por separado, con sal y reservar. Escurrir bien, que no queden restos de líquido.

Preparar una velouté con el caldo de los espárragos y de pimientos asados.

Para la velouté: en un recipiente echamos dos cucharadas de aceite, una cucharada de harina, sal, pimienta, un vaso de caldo de cocer los espárragos y medio vaso pequeño  del líquido de pimientos asados (pueden ser otros líquidos, según lo que tengamos a mano).
Otra manera de hacer esta crema, sería bechamel o nata y yema de huevo.

Preparar base

Freír, con otras dos cucharadas de aceite, dos cucharadas de pan rallado, tostándolo levemente.

Rellenamos

Con la masa bien fina, colocamos el pan rallado frito. A continuación las verduras. Añadimos la velouté y preparados para enrollar.



Doblamos los bordes laterales y el borde de la cabecera.










Enrollamos  totalmente y colocamos con cuidado sobre papel de horno en la placa de horno. Aplicamos huevo batido para dar brillo. 45 minutos horneando, por arriba y por abajo, en la placa central a 180º C o 200ºC.





Observemos el enrollado frontal. Es muy hermético, pero hay otro planteamiento muy interesante. De manera que quedaría toda la masa enrollada por fuera, dando la impresión de hojaldre. Probad ambas opciones. Yo, me inclinaría por la otra forma de enrollar aunque no quede tan bonito el extremo, pero la masa queda 
más ligera.





El resultado final. Está igual de rico comido reciente que cuando pasa un tiempo.
Espero que os guste mi propuesta.
!Animaros a probar con otras verduras, variando la salsa! !Creo que una verdura sosa con  algo de queso de cabra también  le iría de maravilla.



jueves, 9 de mayo de 2013

Lasaña vegetal

No, no penséis que lleva láminas de pasta;  casi todo es verdura. Se pueden elegir diferentes verduras, las favoritas de cada uno. Sin embargo, mis favoritas son: el calabacín, el puerro, cebolla y tomate; aunque este día, en concreto, hice algunos cambios e introduje berenjena.



Lo que necesitamos ( esta cantidad podría servir para cuatro personas, como primer plato); aunque, también se puede tomar como plato único, pues contiene bonito.


  • 1 ó 2 patatas de base
  • 1 calabacín mediano
  • 1 puerro, su parte blanca
  • 1/2 cebolla, cortada en rodajas finas
  • 1 lata de bonito mediana (sal suficiente, con la que aporta la conserva)
  • 1 berenjena pequeña
  • 1 tomate rojo y grande
  •  queso rallado

Forma de hacerlo

Partimos  todas las verduras en rodajas finas, bien finas y, las colocamos en el siguiente orden en una bandeja de horno:
  • 1º capa de patatas
  • 2º capa de calabacín
  • 3º capa de bonito
  • 4º capa de puerro
  • 5º capa de cebolla
  • 6º capa de tomate
  • salsa velouté
  • capa de queso rallado

Lo que necesitamos para la salsa velouté (especie de bechamel, sin leche)

  • 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de harina sin colmar
  • un poco de orégano
  • caldo de verduras o de carne
  • sal
  • pimienta

Forma de hacerla

Ponemos  en un cazo o  sartén el aceite. A continuación, rehogamos el harina, añadimos sal, pimienta y orégano. Por último, añadimos el caldo de verduras o carne, dándole  vueltas hasta que espese algo.

Una vez colocadas todas las capas de verdura, cubrimos con la velouté y acabamos de elaborar el plato con queso rallado por encima.

Último  paso, el horno

Horneamos, en la bandeja de abajo, a 250ºC, media hora. Si no ha quedado dorado por arriba, subimos la bandeja de horno y gratinamos.

Tapamos con papel de aluminio y ya tenemos un plato caliente aunque se tarden dos horas en comer.

Otras consideraciones

Este es un plato de verdura, que gusta incluso a los jóvenes que no quieren comer verduras. Personalmente, no me canso de él.

Probad a cambiarle las verduras, incluyendo pimiento, por ejemplo, seguro que tenéis éxito. ( Yo, a veces, hago la velouté con salsa de pimiento asado y queda buenísima.) 










miércoles, 8 de mayo de 2013

Llana asada

Hoy, os voy a escribir  sobre una receta fácil  de elaborar, muy práctica para los que tienen poco tiempo y desean llegar a casa teniendo un plato de proteína preparado sobre su mesa.
Os recomiendo hacer por lo menos un kilo, para que resulte más rica.



Antes de empezar con la receta, os voy a poner un dibujo del despiece del animal, que pertenece a http://www.terneragallega.com/usos-culinarios.html. En está página web  podéis apreciar las partes de la ternera y si pincháis en cada parte, se destaca en otro color y explica su uso culinario. Es muy  útil para pedir a nuestro carnicero la pieza deseada.


 



Lo que necesitamos
  • 1 kg de ternera gallega ( llana, pez, jarrete..., depende de las preferencias personales )
  • 2 cebollas medianas
  • 3 dientes de ajo con su piel
  • 4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva
  • 12 ó 14 granos de pimienta
  • pimienta en polvo
  • sal
Forma de hacerlo

En una cazuela echáis  el aceite con los ajos enteros sin pelar,  dejándolo calentar muy bien. Rehogar la carne hasta que esté dorada, para sellarla y que no pierda su jugo. Cuidaremos de darle vuelta por todos los lados. Seguidamente, añadimos la cebolla troceada en trozos de tamaño mediano, dejamos dorar un poco. Después añadimos  la pimienta en polvo, los granos de pimienta y la sal. Tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego mínimo unas dos horas.

Otras consideraciones

El tiempo de cocción puede variar en función del punto que le queráis dar a la carne; es decir, que quede muy rosada en el interior o no.
La salsa, se puede pasar por batidora o pasapuré. Así, quedará de  un marrón muy apetecible, aunque  la cebolla entera también está  bien. Hoy la veis entera. 
Esta carne, cortada en rodajas, como en la foto y servido con patatas fritas, puré de patata o verduras es un plato muy completo.
Espero que os guste. Si conocéis otras piezas de la ternera, más aptas para él , podéis comentármelo.





domingo, 5 de mayo de 2013

Mantecado asturiano

Este "bizcocho" es un poco especial, pues no lleva levadura; se ha de conseguir su esponjosidad a base de batir. Afortunadamente, hoy en día, disponemos de batidoras que  lo hacen en un momento. La receta me la pasó, en principio, mi cuñada Begoña, que lo hace de maravilla y que sus clientes pueden degustarlo en su bar La Bellota de Avilés. A mí se me resistía el mantecado, pero, he de decir, que una amiga llamada Belén, me dio las pautas, para lograr que subiera; cosa que yo le agradezco mucho. Además, tengo también que agradecer a Patypeando su receta que recopiló de su tradición familiar. Como podéis observar, este mantecado bebió en muchas fuentes. Aquí veis el resultado.




Lo que necesitamos ( la misma cantidad de los cuatro ingredientes)

  • 3 huevos, cuyo peso era 200 gramos
  • 200 gramos de mantequilla
  • 200 gramos de azúcar
  • 200 gramos de harina

Forma de hacerlo (mezclar los ingredientes en este orden)

1º Claras a punto de nieve ( en recipiente bien limpio, batir  con un poco de sal o bicarbonato). Ver enlace. 
2º azúcar
3º yemas
4º harina
5º mantequilla derretida (templada)

Preparación del molde 

Untar el molde con mantequilla y pan rallado.

Tiempo de horno
Horno  con calor por abajo, a 180º C, unos 45 minutos, aproximadamente.




Otras consideraciones
Yo he probado también a echarle harina de fuerza 3/4 partes y 1/4 harina normal, tamizadas; el resultado fue aún mejor.
En Asturias, acostumbran a adornarlo con un baño de almíbar por encima, pero yo prefiero no endulzarlo tanto. De todas formas, para el que quiera  cubrirlo con el baño azucarado: 
Mezclar azúcar glas con un poco de agua fría, remover hasta conseguir el espesor adecuado para que quede depositado encima del mantecado con ligeras gotas.

Este mantecado es estupendo para un buen desayuno acompañando a un café con leche, de sabor fuerte, como nos gusta a muchos españoles.

viernes, 3 de mayo de 2013

Pimiento asado aderezado

Como os comenté en otra entrada, pimientos asados, os voy a recomendar una forma de preparar los pimientos, que mi cuñada, Merce, acostumbra  a elaborar  desde hace mucho tiempo y francamente le quedan muy, muy bien. Por supuesto,  yo la sigo.



Lo que necesitamos
  • 2 buenos pimientos asados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva, más o menos
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 guindillas
  • 2 cucharadas de vinagre, más o menos
  • todo el jugo de asar los pimientos
  • sal
Forma de hacerlo

Echamos el aceite en una sartén, a continuación sofreímos los ajos y las guindillas. Una vez, dorados los ajos, añadir los pimientos con su jugo, el vinagre y por último, la sal.
Dejar reducir el caldo a fuego vivo hasta que va espesando.

Esta forma de preparar los pimientos, un poco alegres, por el picante resulta muy apetitosa para acompañar carne; aunque yo la utilizo en muchos otros platos como ensaladas de arroz, pasta, de legumbres...o lo que la imaginación de cada uno desee.

Otras cosas a tener en cuenta.
Comprobar que los pimientos no son picantes antes de agregarles la guindilla, ¡puede haber sorpresas!



jueves, 2 de mayo de 2013

Pimientos asados

Para conseguir estos pimientos, lo primero que necesitamos es una materia prima excelente, como son los pimientos morrones de León. Concretamente, estos son de un lugar llamado Fresno de la Vega, pueblo famoso por sus pimientos y por su feria, que se celebra todos los años en el mes de septiembre. Aquí os dejo un enlace para que lo conozcáis.





Lo que necesitamos para envasar los pimientos
  • Botes de cristal de boca ancha, preferiblemente; esterilizados, es decir hervidos unos minutos,  antes de rellenarlos.
  • Pimientos morrones
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Limón

Forma de hacerlo

Asar los pimientos poniéndolos en la parte de arriba del horno, a 250ºC, de manera que la piel se oscurezca de forma rápida, pero que su carne quede jugosa, es decir, que pierda la menor cantidad de agua posible.

Retirarlos y quitarles la piel y semillas de su interior, sin que no quede ningún resto, tanto de piel como de semillas. Conservar su líquido cuidadosamente en un recipiente limpio, ya que volveremos a utilizarlo para añadir a los botes de conserva, aunque sobrará.

Rellenar los botes con los pimientos cortados en tiras, añadir su líquido mezclado con un poco de sal, una cucharada de café de zumo de limón ( a modo de conservante), añadir aceite de oliva cubriendo toda la boca, pero sin llegar a su borde. Cerrar herméticamente. Hervir durante 30 minutos cubiertos de  agua unas 2/3 partes del bote, para acabar de realizar la conserva. Dejar enfriar y guardar.

Ya tenemos pimientos para utilizarlos a lo largo del año en múltiples recetas.

En otra entrada os pondré una manera de cocinarlos, que realza su sabor; aunque se pueden consumir tal como salen del bote.

No olvidéis guardar el líquido sobrante de asar los pimientos  en botes pequeños de cristal, sin llenarlos del todo y congelar. Añadidos a muchas salsas aportan un sabor estupendo.